jueves, 16 de agosto de 2012

Respondeme, te lo suplico

Por favor, responde mis plegarias
sé que las escuchas
pero las ignoras con gracia.

Solo hablo patrañas
pero tu silencio me asesina
como una venenosa araña.

Fuiste tan cretina
cuando me ignoraste,
¿Tanto me aborrecías?

De mis palabras escapaste,
tus oídos cerraste
y mi corazón destrozaste.

lunes, 13 de agosto de 2012

El niño que gritó lobo

 La primera vez que Juan gritó lobo, los adultos del pueblo se prepararon para enfrentar al salvaje animal. Tomaron sus antorchas y sus tridentes, y dejaron a los niños encerrados en casa. Cuando se enteraron de la farsa, se enojaron con Juan y le dieron una reprimenda.
 La segunda vez que Juan gritó lobo, los adultos del pueblo no fueron tan preparados. Dejaron a los niños en casa, sin cerrar con llave, y esta vez fueron armados simplemente con antorchas. Cuando el niño les explicó que no había lobo, no se sorprendieron por la mentira y se fueron.
 La tercera vez que Juan gritó lobo nadie se preparó. Dejaron a los niños jugando en la calle mientras ellos charlaban y se embriagaban en los bares. La historia original dice que Juan fue comido por el lobo, sin embargo, eso historia no es real. Lo cierto es que Juan era un licántropo. Cada vez que sentía que no podía controlar la transformación, gritaba lobo. Las dos primeras veces pudo soportarlo, pero, como dicen, la tercera es la vencida.
 Esa es la historia de como a Juan nadie le creyó, y al pueblo entero devoró.

domingo, 12 de agosto de 2012

Mi dulce doncella

Mi doncella está en apuros,
desenvaino mi dura espada,
mientras cabalgo por caminos oscuros.

Los ogros me dan la espalda,
ataco con golpes prematuros,
para segar sus almas.

Responden mis verdugos,
ya no me queda esperanza,
es el fin de mi mundo.

Pero mi amada es una maga,
con sus poderosos conjuros,
acaba con las plagas.

Cabalgo meditabundo,
junto a mi amada salvadora,
hacia lo más profundo.



El jinete negro

Un día despertaré en una pradera nevada,
y un jinete negro estará esperando mi llegada,
lo recibiré con calma
pues su visita no será inesperada.

Este jinete es conocido por todos
y temido por muchos,
mas temerle es un error
pues solo trae paz.

Espero que nadie entristezca
cuando junto al jinete parta,
pues el jinete es implacable
y su misión inevitable.

Lo cierto es que todos encontraremos al jinete,
unos más temprano y otros más tarde,
es por eso que se deben aprovechar momentos efímeros
de una vida efímera, antes de partir junto a él.